Abrir una ventana puede parecer una reforma sencilla. Quizá necesitas más luz natural, quieres ventilar una habitación interior o estás transformando un local en vivienda. Sin embargo, cuando el inmueble forma parte de una comunidad de propietarios, no puedes decidir únicamente en función de lo que ocurre dentro de tu vivienda.
La fachada suele considerarse un elemento común del edificio, aunque la nueva ventana vaya a utilizarla exclusivamente un propietario. Por eso, antes de empezar la obra, tendrás que comprobar qué establece la comunidad, qué mayoría necesitas y qué permiso exige el ayuntamiento.
Lo primero que conviene decir, sin rodeos, es esto: abrir una ventana nueva en la fachada sin permiso de la comunidad puede acabar en una demanda, en la paralización de los trabajos y en la obligación de devolver la fachada a su estado anterior.
A continuación, ponemos orden a las dudas más habituales sobre cómo abrir una ventana en la fachada de una comunidad de propietarios.
¿Las ventanas son elementos comunes o privativos?

Una ventana tiene una doble dimensión. Por un lado, sirve únicamente a una vivienda o local concreto. Por otro, forma parte de la imagen exterior del edificio.
El artículo 396 del Código Civil Español incluye entre los elementos comunes las fachadas y los revestimientos exteriores de terrazas, balcones y ventanas, incluidos su imagen, su configuración y los elementos de cierre que las conforman. Esto significa que, aunque puedas utilizar y mantener la ventana desde tu vivienda, su aspecto exterior y su integración en la fachada afectan al conjunto del inmueble.
En términos prácticos:
- El cristal, los herrajes o determinados mecanismos de uso exclusivo pueden tener carácter privativo.
- La forma, el color exterior, las dimensiones, la distribución y la ubicación de las ventanas afectan al elemento común.
- Abrir un hueco donde antes no existía supone una modificación directa de la fachada.
- Ampliar una ventana existente también puede alterar la configuración exterior del edificio.
Por eso, no basta con pensar que “la ventana está dentro de mi piso”. La fachada pertenece conjuntamente a todos los propietarios, de acuerdo con sus respectivas cuotas de participación.
Normativa actual sobre las ventanas de una vivienda
La norma principal es la Ley de Propiedad Horizontal. Su artículo 7 permite al propietario modificar los elementos arquitectónicos de su piso o local siempre que la obra no menoscabe la seguridad del edificio, no altere su estructura general ni su configuración exterior y no perjudique los derechos de otro propietario.
Además, establece que el propietario no puede realizar alteraciones por su cuenta en el resto del inmueble.
Esta diferencia es fundamental:
Puedes realizar determinadas reformas dentro de tu vivienda, comunicándolas previamente a quien represente a la comunidad, siempre que no afecten al edificio.
No puedes alterar unilateralmente la fachada, la estructura u otro elemento común, aunque la obra se ejecute desde el interior de tu vivienda.
También debes revisar:
- El título constitutivo del edificio.
- Los estatutos de la comunidad.
- Los acuerdos anteriores de la junta.
- Las ordenanzas urbanísticas del municipio.
- La posible protección arquitectónica del inmueble.
- Las condiciones de seguridad, iluminación y ventilación exigidas por la normativa técnica.
Los estatutos pueden contener una autorización previa para efectuar determinadas modificaciones, especialmente en locales de planta baja. No obstante, esa autorización debe analizarse con cuidado: no todas las cláusulas genéricas permiten abrir ventanas o puertas libremente en cualquier zona de la fachada. La Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública ha señalado que el título constitutivo puede anticipar el consentimiento para ciertas actuaciones, pero la autorización tiene que cubrir realmente la modificación pretendida.
¿Necesito permiso de la comunidad para cambiar mis ventanas?
Depende del alcance del cambio.
Si vas a sustituir unas ventanas antiguas por otras nuevas que respetan exactamente el aspecto exterior aprobado por la comunidad —mismo color, distribución, dimensiones y estética—, puede bastar con comunicar la actuación al presidente o al administrador. Aun así, conviene revisar previamente los estatutos y los acuerdos adoptados por la junta.
En cambio, necesitarás autorización cuando el cambio afecte a la configuración exterior, por ejemplo:
- Modificar el color visible desde la calle.
- Cambiar el número o la distribución de las hojas.
- Instalar una persiana, cajón o cerramiento diferente.
- Ampliar o reducir el hueco.
- Transformar una ventana en puerta.
- Cerrar una terraza.
- Abrir una ventana nueva.
- Utilizar una carpintería que rompa la uniformidad de la fachada.
Cambiar una ventana no es lo mismo que abrir una ventana nueva. En el segundo caso se crea un hueco en un cerramiento común y pueden verse afectados tanto la estética como la estructura del edificio.
¿Puedo abrir una ventana en la fachada sin permiso de la comunidad?
Como regla general, no.
La apertura de un hueco nuevo altera la fachada, que es un elemento común. La Ley de Propiedad Horizontal no permite que un propietario realice unilateralmente una modificación que cambie la configuración o el estado exterior del inmueble.
Además, una resolución de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública de noviembre de 2023 analizó una actuación que creaba un nuevo acceso en la fachada. Consideró que la modificación requería un acuerdo de la comunidad adoptado por unanimidad, salvo que el título constitutivo o los estatutos contuvieran una autorización previa suficientemente clara.
Esto obliga a matizar una idea que genera bastante confusión: no existe una única mayoría aplicable a todas las obras que afectan a la fachada.
En algunos supuestos regulados expresamente por la Ley de Propiedad Horizontal se exige el voto favorable de propietarios que representen las tres quintas partes del total y que, al mismo tiempo, representen las tres quintas partes de las cuotas de participación. Es lo que habitualmente se resume diciendo que deben votar a favor las “tres quintas partes”.
Sin embargo, no debes asumir que esa mayoría de tres quintas partes sirve automáticamente para abrir cualquier ventana. Cuando la actuación supone una modificación sustancial de un elemento común o del título constitutivo y no existe una regla especial aplicable, puede ser necesario el consentimiento unánime.
Por tanto, antes de convocar la junta, es recomendable que un administrador de fincas o un abogado revise el caso concreto y determine qué mayoría resulta exigible.
Aspectos que debes tener en cuenta para abrir ventanas en una fachada
Antes de encargar la carpintería o comenzar a picar el muro, revisa estos puntos:
La ubicación del hueco
No es lo mismo abrir una ventana hacia la calle que hacia un patio interior. También cambia la situación si el muro es una fachada principal, una fachada trasera, una medianera o un cerramiento que linda directamente con otra propiedad.
La estructura del edificio
La apertura puede afectar a muros de carga, pilares, dinteles o elementos de estabilidad. Nunca debe ejecutarse sin una valoración técnica previa cuando exista la posibilidad de afectar a la estructura.
Desde el punto de vista del instalador, abrir un hueco nuevo en un muro de fachada no es simplemente «picar y colocar». Exige la instalación de un dintel estructural (generalmente metálico o de hormigón armado) para repartir las cargas del muro superior y evitar fisuras en las viviendas de los pisos de arriba. Además, al crear un hueco en un cerramiento exterior, debemos asegurar la continuidad del aislamiento térmico mediante precercos con rotura de puente térmico y sellados impermeables (bandas autoexpansivas). Si la comunidad exige respetar un color exterior (por ejemplo, madera o un RAL específico) pero tú buscas la máxima eficiencia en el interior, la solución técnica ideal es optar por sistemas de PVC o aluminio con acabado bicolores.
La estética exterior
La comunidad puede exigir que la nueva ventana conserve la composición, las proporciones, los materiales y el color del resto de huecos.
Los derechos de otros propietarios
Una ventana nueva podría generar vistas directas, pérdida de privacidad, molestias o conflictos con viviendas próximas. También puede afectar a patios cuyo uso corresponda a otro propietario.
La normativa municipal
La aprobación de la comunidad y la autorización urbanística son procedimientos distintos. Tener permiso de los vecinos no sustituye la licencia municipal, y obtener una licencia tampoco te autoriza a ignorar la Ley de Propiedad Horizontal.
La protección del edificio
Si el inmueble está catalogado o se encuentra en un entorno protegido, las limitaciones pueden ser mucho más estrictas. El ayuntamiento puede impedir la apertura o exigir que el diseño respete criterios específicos de conservación.
Permisos necesarios para abrir una ventana en la fachada
Habitualmente tendrás que gestionar dos autorizaciones diferentes.
Aprobación de la comunidad de propietarios
La propuesta debe incluirse expresamente en el orden del día de una junta. No es recomendable limitarse a hablar informalmente con el presidente o a recoger firmas en el portal.
La comunidad debe conocer con precisión:
- Dónde se abrirá la ventana.
- Cuáles serán sus dimensiones.
- Qué materiales se utilizarán.
- Cómo quedará integrada en la fachada.
- Si la obra afecta a la estructura.
- Quién asumirá el coste y el mantenimiento.
- Qué medidas se tomarán para evitar daños.
Título habilitante urbanístico
Según el municipio y el tipo de intervención, puede ser necesaria una licencia urbanística o una declaración responsable. En Madrid, el Ayuntamiento recuerda que las obras en edificios necesitan el título habilitante correspondiente y que determinadas actuaciones están sujetas específicamente a licencia. Las solicitudes pueden requerir un proyecto o documentación técnica firmada por un profesional competente.
Consulta siempre al ayuntamiento antes de iniciar los trabajos, porque el procedimiento y la documentación cambian de un municipio a otro.
| Tipo de actuación en fachada | Permiso Comunidad (LPH) | Permiso Municipal | Exigencia Técnica |
| Sustitución idéntica (Mismo color, tamaño y forma) | Comunicación previa | Declaración responsable | Mantener/mejorar eficiencia |
| Cambio estético (Cambiar color exterior o despiece) | Acuerdo de Junta (Según Estatutos / Mayoría calificada) | Declaración responsable | Homogeneidad de fachada |
| Apertura de ventana nueva | Unanimidad (o 3/5 según título/jurisprudencia) | Licencia de obra con proyecto técnico | Proyecto de arquitecto + Dintel estructural |
Pasos para solicitar la aprobación de la comunidad

Para reducir el riesgo de que tu propuesta sea rechazada, sigue este proceso:
- Consulta el título constitutivo y los estatutos. Comprueba si existe una autorización previa, una prohibición o unas condiciones estéticas concretas.
- Pide una valoración técnica. Un arquitecto o técnico competente puede comprobar la viabilidad, la posible afección estructural y la integración de la ventana.
- Prepara una propuesta visual. Incluye planos, medidas, fotografías del estado actual y una simulación del resultado.
- Solicita al presidente la inclusión del asunto en el orden del día. La petición debe describir claramente que se pretende abrir un nuevo hueco en la fachada.
- Explica cómo se protegerá al resto del edificio. Indica que asumirás el coste, las licencias, la reparación de desperfectos y el mantenimiento asociado a la intervención.
- Obtén el acuerdo por escrito. El resultado debe reflejarse correctamente en el acta de la junta.
- Tramita el permiso municipal. No empieces la obra hasta comprobar que dispones de todas las autorizaciones necesarias.
- Contrata a una empresa especializada. La instalación debe ajustarse al proyecto aprobado y respetar exactamente las dimensiones, los acabados y el sistema constructivo autorizado.
¿Hay que pedir permiso a todos los vecinos?
No tienes que hablar individualmente con cada residente, pero sí tramitar la autorización a través de la junta de propietarios.
El voto no se calcula únicamente contando personas. En las mayorías previstas por la ley se tienen en cuenta tanto el número de propietarios como las cuotas de participación que representan.
Por ejemplo, cuando una norma exige que voten favorablemente propietarios que representen las tres quintas partes del total, también debe alcanzarse el respaldo de las tres quintas partes de las cuotas.
Sin embargo, como hemos señalado, la apertura de ventanas en la fachada puede requerir unanimidad, especialmente cuando supone una modificación relevante de un elemento común y no existe una autorización estatutaria previa. Por eso, la mayoría necesaria debe determinarse antes de someter la propuesta a votación.
Consejos antes de abrir una ventana en un patio comunitario
Que la ventana dé a un patio interior no significa que puedas abrirla libremente. El patio suele formar parte de las zonas comunitarias, incluso cuando un vecino tiene atribuido su uso exclusivo.
Antes de plantear la apertura:
- Comprueba si el patio es común o privativo.
- Revisa si existe un derecho de uso exclusivo.
- Estudia cómo afectará la ventana a la privacidad de otras viviendas.
- Verifica las distancias y limitaciones legales relativas a vistas.
- Comprueba que el patio cumple las condiciones de ventilación e iluminación.
- Consulta si la fachada interior está protegida.
- No confundas una rejilla de ventilación con una ventana practicable.
- Encarga un informe técnico cuando la obra afecte al muro.
El uso exclusivo de un patio no convierte automáticamente sus muros y fachadas en propiedad privada. El vecino que disfruta del patio tampoco puede autorizar por sí solo una obra sobre un elemento común.
Conoce cuáles son las zonas comunitarias de tu edificio
Además de la fachada, suelen ser elementos comunes:
- La estructura, los pilares, las vigas y los forjados.
- La cubierta y el tejado.
- Los portales, escaleras y rellanos.
- Los patios comunitarios.
- Los muros exteriores y medianeros.
- Los ascensores.
- Las redes generales de agua, electricidad o saneamiento.
- Los cuartos de instalaciones.
- Los jardines y zonas comunes.
- La imagen y configuración exterior de balcones, terrazas y ventanas.
La Ley de Propiedad Horizontal distingue entre el espacio privativo de cada piso o local y la copropiedad sobre los restantes elementos, pertenencias y servicios comunes. A cada vivienda o local se le asigna una cuota de participación, que sirve para distribuir determinadas cargas y beneficios de la comunidad.
¿Puede la comunidad obligarme a cambiar las ventanas?
Puede ocurrir en determinadas circunstancias.
Por ejemplo, la comunidad podría actuar si has instalado unas ventanas que alteran claramente la estética aprobada, si la obra se ha realizado sin autorización, si provoca daños o si incumple un acuerdo comunitario válido.
También puede aprobarse una actuación conjunta para renovar ventanas o elementos exteriores cuando resulte necesaria para conservar el edificio, mejorar su eficiencia o mantener una estética uniforme. En ese caso, habrá que revisar qué se ha acordado exactamente, qué mayoría se ha utilizado y cómo se distribuye el coste.
No obstante, la comunidad no puede imponer cualquier cambio de manera arbitraria. El acuerdo debe tener fundamento, respetar la ley y adoptarse siguiendo el procedimiento correspondiente.
¿Qué hacer si la comunidad rechaza la solicitud?
Lo primero es pedir que el rechazo y el resultado de la votación consten correctamente en el acta.
Después, revisa las razones:
- ¿La obra rompe la estética de la fachada?
- ¿Existe riesgo estructural?
- ¿La propuesta perjudica a otro propietario?
- ¿Falta documentación técnica?
- ¿La comunidad cree que se utilizará una mayoría incorrecta?
- ¿Existen ventanas similares que fueron autorizadas anteriormente?
En muchos casos, puedes mejorar la propuesta reduciendo el tamaño del hueco, igualando el diseño al resto de ventanas o aportando un informe técnico más completo.
Si consideras que la decisión es discriminatoria, arbitraria o contraria a la ley, consulta con un abogado especializado en propiedad horizontal. No empieces la obra por tu cuenta como respuesta al rechazo, porque eso puede debilitar tu posición y aumentar considerablemente el coste del conflicto.
Consecuencias de abrir una ventana sin permiso

Realizar la obra sin autorización puede generar dos problemas distintos: uno con la comunidad y otro con el ayuntamiento.
La comunidad puede exigir:
- La paralización de los trabajos.
- La reposición de la fachada a su estado original.
- La reparación de los daños causados.
- El pago de los gastos derivados del procedimiento.
- Una indemnización si se han producido perjuicios.
Por su parte, el ayuntamiento puede iniciar un expediente de disciplina urbanística si la obra no dispone del título habilitante necesario. Dependiendo de la normativa municipal y de si la actuación es legalizable, pueden producirse sanciones, órdenes de suspensión o requerimientos de restitución.
Que hayan pasado varios meses sin que nadie proteste no convierte automáticamente la obra en legal. Tampoco debes confiar en que otro vecino haya hecho algo parecido: es posible que su actuación estuviera autorizada, que se ejecutara bajo unas normas diferentes o que también sea irregular.
Preguntas frecuentes sobre abrir una ventana en la fachada
¿Puedo abrir una ventana si todos los vecinos de mi planta están de acuerdo?
No necesariamente. La fachada pertenece al conjunto de la comunidad, no solo a los propietarios de una planta. La autorización debe adoptarse mediante el procedimiento previsto en la Ley de Propiedad Horizontal.
¿El permiso del presidente es suficiente?
Normalmente, no. El presidente representa a la comunidad, pero no puede sustituir por sí solo un acuerdo que corresponde adoptar a la junta de propietarios.
¿Necesito permiso para sustituir una ventana por otra igual?
Puede bastar con una comunicación previa si no cambias la configuración exterior, pero debes revisar los estatutos y los acuerdos comunitarios. Algunas comunidades tienen modelos de carpintería, colores o acabados obligatorios.
¿Puedo ampliar una ventana existente?
Ampliar el hueco supone una modificación de la fachada y puede afectar a la estructura. Necesitarás autorización comunitaria, comprobación técnica y el correspondiente trámite municipal.
¿La regla de las tres quintas partes se aplica siempre?
No. Aunque la Ley de Propiedad Horizontal contempla acuerdos que requieren el voto favorable de propietarios que representen las tres quintas partes y, a su vez, las tres quintas partes de las cuotas, esa mayoría no puede aplicarse automáticamente a toda modificación de fachada. Según el alcance de la obra, los estatutos y el título constitutivo, puede exigirse unanimidad.
¿Qué ocurre si los estatutos permiten abrir huecos?
Habrá que analizar la redacción exacta. Una autorización clara puede evitar la necesidad de obtener un nuevo consentimiento, pero no elimina las obligaciones urbanísticas ni permite perjudicar la seguridad del edificio o los derechos de otros propietarios.
¿Puedo abrir una ventana hacia un patio que uso exclusivamente?
El uso exclusivo del patio no implica que la fachada o los muros sean privativos. Deberás comprobar el título, los estatutos, los derechos de los demás propietarios y la normativa municipal.
Planifica la obra antes de tocar la fachada
Antes de abrir ventanas o modificar las existentes, confirma tres cosas: que la comunidad lo autoriza, que la intervención es técnicamente viable y que dispones del permiso municipal correspondiente.
Una buena planificación evita enfrentamientos con los vecinos, cambios de última hora, sanciones y obras que después deban deshacerse. También permite elegir una ventana que mejore de verdad el confort de tu vivienda: más aislamiento frente al ruido, menos pérdidas de temperatura y una ventilación adecuada.
En Done Ventanas fabricamos e instalamos ventanas adaptadas a las necesidades reales de cada vivienda. Puedes ampliar la información sobre nuestras ventanas de PVC y solicitar asesoramiento para estudiar la solución más adecuada antes de iniciar la reforma.
Cuéntanos qué necesitas y te ayudaremos a valorar las medidas, el tipo de apertura, el aislamiento y la instalación para que puedas tomar una decisión con toda la información sobre la mesa.