Sustituir las ventanas de una vivienda no es solo una compra de material, es una inversión en envolvente térmica. En Done Ventanas, tras años fabricando e instalando carpintería en todo tipo de reformas, sabemos que el PVC se ha impuesto por un motivo claro: ofrece el equilibrio óptimo entre transmisividad térmica y durabilidad. Te explicamos las claves técnicas para que tu elección sea 100% acertada.
La carpintería de PVC se ha convertido en una de las alternativas más utilizadas en reformas de viviendas precisamente porque responde a problemas muy cotidianos: habitaciones que se enfrían demasiado en invierno, calor que entra durante el verano, ruido de la calle, condensación, corrientes de aire o ventanas antiguas que ya no cierran correctamente.
Y aunque el material del marco no lo es todo —el vidrio y una buena instalación también son fundamentales—, elegir unas buenas ventanas de PVC puede cambiar de forma considerable el confort de tu vivienda.
Vamos a ver qué es exactamente este material, cuáles son sus ventajas, qué limitaciones tiene y qué tipo de apertura puede interesarte según el espacio y el uso que quieras darle.
¿Qué es la carpintería de PVC?

Cuando hablamos de carpintería de PVC, nos referimos principalmente a los perfiles utilizados para fabricar elementos como ventanas, puertas, cerramientos y otros sistemas de apertura.
Es decir, el PVC constituye la estructura sobre la que se instala posteriormente el acristalamiento y el resto de componentes de la ventana.
La importancia del marco no es solo una recomendación comercial: el propio Código Técnico de la Edificación (CTE DB-HE) exige valores mínimos de transmitancia térmica (Uf) estrictos según la zona climática de la vivienda para evitar los puentes térmicos y garantizar el confort interior.
El PVC es un polímero no conductor de forma natural. Mientras que el aluminio requiere de rotura de puente térmico (RPT) de resina para no transmitir el frío, el PVC ofrece de por sí una conductividad térmica lambda de apenas 0,13W m-K (frente a los 200W m-K del aluminio puro). En una ventana acabada, esto se traduce en un marco con Valores Uf de entre 1,0 y 1,3W /m2K, reduciendo de raíz el punto frío donde se genera la condensación.
Esto supone una ventaja importante frente a determinados sistemas antiguos, donde el marco podía convertirse en una auténtica vía de entrada del frío o del calor.
Además, la carpintería actual permite fabricar una amplia gama de configuraciones, acabados, colores y sistemas de apertura, por lo que el PVC hace tiempo que dejó de asociarse únicamente con la clásica ventana blanca.
¿Qué es exactamente el PVC?
PVC son las siglas de policloruro de vinilo, un material plástico utilizado en multitud de sectores, desde la construcción hasta las instalaciones hidráulicas.
En ventanas no se utiliza simplemente una pieza de plástico macizo. Los perfiles modernos están diseñados con distintas cámaras interiores que ayudan a reducir la transmisión de temperatura entre el exterior y el interior.
Puedes imaginar estas cámaras como diferentes barreras que el frío o el calor deben atravesar antes de llegar a tu vivienda.
Además, los perfiles incorporan refuerzos y sistemas específicos destinados a mejorar su estabilidad, resistencia y durabilidad.
Por eso, cuando hablamos de una ventana de PVC, en realidad estamos hablando de un sistema formado por distintos elementos:
- perfiles de PVC
- refuerzos interiores
- juntas de estanqueidad
- herraje
- acristalamiento
- sistemas de cierre.
La calidad final de la ventana depende del conjunto, no únicamente del material del perfil.
Por muy buen comportamiento térmico que tenga el PVC, instalar un acristalamiento inadecuado o realizar una mala instalación puede limitar considerablemente sus prestaciones.
¿Qué ventajas ofrece la carpintería de PVC?

La popularidad del PVC en las reformas no es casualidad. Sus principales ventajas responden precisamente a algunos de los problemas más habituales en viviendas antiguas.
Muy buen aislamiento térmico
Probablemente sea su ventaja más conocida.
El PVC tiene una capacidad natural para limitar la transmisión de temperatura, lo que ayuda a mantener unas condiciones interiores más estables.
Esto es especialmente importante si actualmente tienes ventanas antiguas y notas alguno de estos problemas:
- frío cerca de las ventanas durante el invierno;
- habitaciones que pierden rápidamente la temperatura;
- exceso de calor en verano;
- corrientes de aire;
- necesidad constante de utilizar calefacción o aire acondicionado.
Cambiar unas ventanas antiguas por sistemas actuales puede mejorar considerablemente el aislamiento térmico de la vivienda.
Eso sí, conviene insistir en algo: el resultado depende tanto del perfil como del vidrio y de la instalación.
Si tienes una fachada muy soleada, por ejemplo, quizá necesites también un vidrio con control solar. Si vives en una zona fría, puede ser interesante utilizar determinadas composiciones de doble o triple acristalamiento.
Puede ayudarte a reducir el consumo energético
Una vivienda que conserva mejor su temperatura necesita menos energía para calentarse o refrigerarse.
Eso significa que unas buenas ventanas pueden contribuir indirectamente a reducir el uso de calefacción y aire acondicionado.
Según datos del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), la sustitución de ventanas antiguas monovidrio por carpintería eficiente de PVC con doble o triple acristalamiento puede reducir la demanda energética en climatización entre un 30% y un 40%. En una vivienda media, esto se traduce en una amortización de la inversión en un plazo estimado de 5 a 8 años.
Pero el principio es sencillo: si reduces las pérdidas de energía a través de las ventanas, necesitarás menos esfuerzo para mantener una temperatura confortable.
Y eso puede terminar notándose también en tu bolsillo.
Buen aislamiento frente al ruido
El ruido exterior es otro de los motivos habituales para cambiar las ventanas.
Coches, autobuses, terrazas, vecinos, obras o simplemente el tráfico constante pueden afectar considerablemente al descanso.
En este punto es importante evitar un error frecuente: pensar que el PVC por sí solo solucionará cualquier problema acústico.
El marco ayuda, pero para conseguir un buen aislamiento acústico también es fundamental seleccionar correctamente el acristalamiento.
Si vives junto a una avenida con mucho tráfico, por ejemplo, puede ser recomendable utilizar vidrios acústicos específicos.
Por eso, antes de elegir una ventana conviene explicar al profesional qué tipo de ruido tienes y de dónde procede.
Poco mantenimiento en el día a día
Una de las ventajas más prácticas de las ventanas de PVC es su mantenimiento.
Normalmente basta con realizar una limpieza periódica de los perfiles con agua, jabón neutro y un paño suave.
No necesitan tratamientos periódicos como barnices o pinturas para mantener sus prestaciones habituales.
Esto las convierte en una solución especialmente cómoda si buscas ventanas y puertas fáciles de mantener durante años.
Buena resistencia frente a humedad y condiciones exteriores
El PVC tiene un buen comportamiento frente a la humedad y no presenta los mismos problemas de corrosión que determinados materiales metálicos sin una protección adecuada.
Esto puede resultar especialmente interesante en viviendas situadas en zonas costeras o lugares expuestos de forma habitual a humedad elevada.
Una vez más, los herrajes y otros componentes también deben tener la calidad adecuada, ya que una ventana es un sistema completo.
Muchos acabados disponibles
Uno de los prejuicios más habituales es pensar que todas las ventanas de PVC son blancas.
Hace años podía ser más frecuente, pero actualmente existe una amplia gama de colores y acabados, incluyendo soluciones que imitan diferentes tonalidades de madera.
Esto permite adaptar la ventana tanto al estilo interior de la vivienda como a las exigencias estéticas de la fachada.
Si vives en una comunidad de propietarios, recuerda comprobar antes de realizar el cambio si existen normas relativas al color o diseño exterior de las ventanas.
Características de este tipo de materiales
Más allá de sus ventajas, hay varias características del PVC que ayudan a entender por qué funciona especialmente bien en ventanas.
La primera es su baja conductividad térmica, que permite reducir la transmisión de temperatura a través del marco.
La segunda es su versatilidad. Los perfiles actuales pueden utilizarse para fabricar diferentes dimensiones y sistemas de apertura.
También es un material resistente al uso cotidiano y relativamente sencillo de mantener.
Además, la fabricación mediante perfiles multicámara permite aumentar las prestaciones térmicas sin necesidad de convertir la ventana en un elemento excesivamente complejo para el usuario.
Desde tu punto de vista, lo importante no es memorizar cuántas cámaras tiene cada perfil, sino entender algo mucho más práctico:
no deberías elegir una ventana únicamente porque tenga “más cámaras” o porque un determinado dato técnico parezca superior.
Lo recomendable es valorar conjuntamente el perfil, el vidrio, la orientación de la vivienda y las necesidades de cada estancia.
Puertas y ventanas correderas de PVC
Las correderas tienen una gran ventaja: las hojas no necesitan espacio interior para abrirse.
Esto puede resultar muy práctico si tienes:
- muebles colocados cerca de la ventana
- cortinas próximas al marco
- una habitación pequeña
- acceso a una terraza
- espacios donde una hoja practicable molestaría al abrirse.
Por eso las puertas correderas son especialmente habituales en salidas hacia terrazas, patios o jardines.
Ahora bien, si tu máxima prioridad es conseguir el mejor aislamiento posible, conviene estudiar cuidadosamente el sistema.
Las correderas tradicionales pueden tener un nivel de estanqueidad inferior al de una buena ventana practicable. Sin embargo, existen sistemas correderos actuales mucho más evolucionados que permiten alcanzar prestaciones considerablemente mejores.
No elijas únicamente por el tipo de apertura: compara las prestaciones reales del sistema que vas a instalar.
Ventanas practicables en PVC
Las ventanas practicables son aquellas cuyas hojas giran sobre bisagras para abrirse hacia el interior o, dependiendo del sistema, hacia el exterior.
Son muy habituales porque permiten conseguir un cierre muy hermético y excelentes prestaciones de aislamiento.
También pueden incorporar apertura oscilobatiente.
Este término técnico simplemente significa que la misma hoja puede funcionar de dos maneras:
- abrirse completamente como una ventana convencional
- inclinarse ligeramente desde la parte superior para ventilar.
Es una solución muy cómoda para habitaciones y dormitorios porque permite renovar el aire sin necesidad de tener la ventana completamente abierta.
Eso sí, antes de instalar una ventana practicable debes comprobar el espacio disponible.
Un error bastante frecuente es no tener en cuenta el recorrido que hará la hoja al abrirse.
Comprueba especialmente si puede chocar con:
- muebles
- grifos
- cortinas
- estores
- lámparas
- otros elementos próximos.
En una cocina pequeña, por ejemplo, una corredera podría ser más cómoda si existe una encimera justo delante. En un dormitorio donde buscas máximo aislamiento, una practicable puede resultar más interesante.
La mejor apertura depende de cómo utilizas realmente el espacio.
Desventajas de la carpintería de PVC
Aunque tenga muchas ventajas, ningún material es perfecto para absolutamente todas las situaciones.
Una de las posibles limitaciones del PVC aparece en determinados proyectos con dimensiones especialmente grandes, donde puede ser necesario estudiar cuidadosamente el sistema estructural y los refuerzos.
También existen diferencias importantes de calidad entre fabricantes y perfiles.
No todas las ventanas de PVC ofrecen las mismas prestaciones.
Para evitar sorpresas, exige siempre que las ventanas cuenten con la etiqueta de Marcado CE de la Unión Europea. Esta etiqueta declara técnicamente los valores ensayados de permeabilidad al aire, estanqueidad al agua y resistencia al viento (clasificación AEV).
Otro aspecto que debes considerar es el diseño exterior de tu edificio. En algunas comunidades existen restricciones relacionadas con colores, formatos o estética de fachada.
Antes de cambiar tus ventanas, comprueba siempre las normas de tu comunidad si la modificación será visible desde el exterior.
Por muy alto que sea el rendimiento del perfil, la instalación debe ejecutarse bajo los criterios de la norma UNE 85219 sobre colocación de ventanas en obra. Esto asegura el sellado de la junta entre ventana y muro mediante cintas expansivas o barreras de vapor, evitando filtraciones de aire no deseadas.
El rendimiento final del sistema depende de la instalación según la norma UNE 85219 (colocación de ventanas en obra). De nada sirve un perfil con 6 cámaras si el sellado del encuentro con la mofa o premarco se realiza únicamente con espuma convencional sin cintas de estanqueidad e impermeabilidad (control de difusión de vapor). En Done Ventanas aplicamos sistemas de sellado profesional para garantizar que no existan filtraciones en la prueba AEV (Aire, Agua, Viento).
Por eso la instalación es tan importante como elegir el producto.
Consejo del equipo de Done Ventanas: «Muchos clientes nos piden perfiles de 7 u 8 cámaras pensando que es lo único que importa. Nuestro consejo técnico: si vas a instalar un perfil de gama alta, acompáñalo siempre de un vidrio bajo emisivo con gas argón en la cámara y intercalario cálido (Warm Edge). De lo contrario, tendrás un perfil muy aislante cerrado con un ‘colador’ térmico en el cristal.»
Entonces, ¿merece la pena instalar ventanas de PVC?

En muchas reformas, sí.
Especialmente si buscas mejorar simultáneamente aislamiento, comodidad y mantenimiento.
La carpintería de PVC resulta especialmente interesante cuando sustituyes ventanas antiguas que presentan filtraciones de aire, cierres deficientes o perfiles con prestaciones térmicas limitadas.
Pero antes de elegir un modelo concreto deberías preguntarte:
- ¿Tengo problemas de frío o calor?
- ¿Me molesta especialmente el ruido exterior?
- ¿Necesito aprovechar al máximo el espacio?
- ¿Tengo mucho sol directo?
- ¿Quiero priorizar aislamiento o superficie acristalada?
- ¿Necesito una corredera o puedo instalar una practicable?
- ¿Qué orientación tiene cada ventana?
Responder estas preguntas ayudará mucho más que escoger únicamente en función del precio.
Si estás valorando realizar el cambio, puedes consultar las diferentes opciones de ventanas de PVC de Done Ventanas y estudiar qué combinación de perfiles, acristalamiento y apertura se adapta mejor a tu vivienda.
Preguntas frecuentes sobre la carpintería de PVC
¿Cuánto dura una ventana de PVC?
La vida útil media de una ventana de PVC de alta calidad supera los 35 a 40 años. Los perfiles actuales cuentan con estabilizadores UV que evitan que el perfil amarillee o se degrade por la radiación solar, manteniendo la clasificación Severa (S) de clima según la normativa europea.
¿Las ventanas de PVC aíslan mejor del frío?
El PVC tiene una baja conductividad térmica, por lo que ofrece un excelente punto de partida para conseguir buenas prestaciones térmicas. Sin embargo, el aislamiento final depende también del acristalamiento, las juntas y la instalación.
¿Qué es mejor, una ventana corredera o practicable?
Depende del uso.
Si necesitas ahorrar espacio, una corredera puede ser especialmente práctica. Si buscas máxima estanqueidad y aislamiento, las practicables suelen ofrecer prestaciones muy interesantes.
Lo importante es analizar cada habitación individualmente.
¿Las ventanas de PVC aíslan del ruido?
Pueden formar parte de una solución con muy buen aislamiento acústico, pero el cristal es especialmente importante.
Si el problema principal de tu vivienda es el ruido, conviene seleccionar un acristalamiento específicamente pensado para reducirlo.
¿Se pueden fabricar puertas de PVC?
Sí. El PVC permite fabricar tanto ventanas como diferentes tipos de puertas, incluyendo soluciones practicables y correderas.
La elección dependerá principalmente del tamaño del hueco, el uso, el aislamiento necesario y el tipo de apertura.
¿Las ventanas de PVC necesitan mantenimiento?
Necesitan un mantenimiento relativamente sencillo.
Conviene limpiar periódicamente los perfiles, mantener limpias las juntas y revisar los herrajes. En condiciones normales, no requieren pintar o barnizar los marcos.
¿Cuántas cámaras debe tener un perfil de PVC?
El número de cámaras puede influir en el comportamiento térmico, pero no deberías valorar una ventana únicamente por este dato.
Es mucho más útil comparar las prestaciones térmicas del conjunto formado por perfil, vidrio, juntas y sistema de instalación.
Una reforma que se nota todos los días
Cambiar las ventanas puede parecer inicialmente una mejora puntual, pero sus efectos se perciben constantemente.
Menos corrientes de aire, habitaciones más confortables, mejor aislamiento frente al exterior y menos mantenimiento son mejoras que afectan directamente a tu día a día.
Por eso la carpintería de PVC se ha convertido en una de las opciones más habituales cuando llega el momento de reformar una vivienda.
La clave está en no elegir únicamente “una ventana de PVC”, sino la ventana adecuada para cada estancia, teniendo en cuenta orientación, ruido, espacio disponible, tipo de apertura y acristalamiento.
Y, sobre todo, presta atención a la instalación. Es la pieza que conecta todas las demás.
En Done Ventanas nos dedicamos a la fabricación e instalación de ventanas adaptadas a las necesidades de cada vivienda. Si estás pensando en renovar las tuyas, puedes solicitar asesoramiento para estudiar qué configuración te ayudará realmente a mejorar el aislamiento y el confort de tu casa.